Psicooncología en Barcelona para pacientes y familiares
La psicooncología es la parte de la psicología especializada en acompañar a las personas que están pasando por un cáncer y a sus familiares. Un diagnóstico puede traer miedo, incertidumbre, tristeza o sensación de bloqueo, y contar con apoyo psicológico puede ayudar a afrontar todo este proceso de una forma más llevadera.
En Dentyclass Sant Gervasi ofrecemos atención psicológica para pacientes con cáncer, familiares y cuidadores, tanto de forma presencial en Vía Augusta como por videollamada.
La psicooncología combina los conocimientos de la psicología clínica con las particularidades que implica vivir un proceso oncológico. No sustituye al tratamiento médico, sino que lo complementa atendiendo a la parte emocional y psicológica de la enfermedad.
El objetivo es ayudarte a afrontar las distintas etapas del cáncer, reducir el malestar emocional y mantener, en la medida de lo posible, una buena calidad de vida.
Los datos de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC) muestran hasta qué punto puede ser necesario este acompañamiento. En uno de sus estudios, realizado con 4.924 pacientes y familiares atendidos por sus servicios psicológicos, el 85 % presentaba niveles altos o graves de distrés. En otro informe, elaborado a partir de más de 10.000 personas atendidas, los familiares representaban el 38 % y presentaban incluso mayores niveles de malestar emocional que los propios pacientes.
Fuente: Universidad Complutense de Madrid | Fuente: Infocop
El acceso a una atención psicológica especializada tampoco es igual en todas partes. Según datos recogidos por el Observatorio del Cáncer de la AECC, gran parte de las comunidades autónomas no ofrece este tipo de atención de forma suficiente a pacientes y familiares.
Las necesidades psicológicas pueden cambiar a medida que avanza la enfermedad. No es lo mismo recibir un diagnóstico que afrontar un tratamiento, terminarlo o enfrentarse a una recaída. Adaptamos el acompañamiento a cada momento.
Recibir un diagnóstico de cáncer puede resultar difícil de asimilar. Es normal sentir miedo, confusión o incluso quedarse en blanco ante toda la información que hay que procesar.
En esta primera etapa, la terapia puede ayudarte a poner en orden lo que estás sintiendo, afrontar las dudas y prepararte emocionalmente para las decisiones y tratamientos que vienen.
La cirugía, la quimioterapia o la radioterapia pueden afectar tanto física como emocionalmente. El cansancio, los cambios en la imagen corporal, los problemas para dormir, la ansiedad o el miedo a los efectos secundarios pueden terminar afectando también a la vida cotidiana.
El trabajo psicológico se adapta a estas circunstancias y puede centrarse en aspectos como la ansiedad, el estado de ánimo, el insomnio, la fatiga o el miedo a que la enfermedad vuelva. La terapia cognitivo-conductual, por ejemplo, se ha utilizado para abordar diferentes síntomas asociados al proceso oncológico.
Terminar el tratamiento suele ser una buena noticia, pero no siempre significa que desaparezca el malestar. Después de meses de citas médicas, pruebas y tratamientos, volver a la rutina puede resultar extraño.
También es frecuente que aparezca miedo a una posible recaída o que cueste recuperar proyectos personales, familiares o laborales. Es una etapa que a veces pasa desapercibida porque desde fuera puede parecer que todo ha vuelto a la normalidad.
Cuando la enfermedad reaparece o avanza, pueden surgir nuevas preocupaciones y emociones difíciles de manejar. En estos casos, el acompañamiento psicológico puede centrarse en afrontar el miedo, tomar decisiones, hablar con los seres queridos y adaptarse a la situación presente.
También podemos trabajar el duelo, tanto cuando se anticipa una pérdida como después de que esta se produzca.
El cáncer no afecta únicamente a quien recibe el diagnóstico. Las personas más cercanas también pueden sentir miedo, agotamiento, tristeza o culpa, especialmente cuando intentan mantenerse fuertes para no preocupar al paciente.
Los familiares y cuidadores también tienen derecho a pedir ayuda. Ofrecemos sesiones individuales para quienes necesitan un espacio propio y terapia familiar cuando es necesario mejorar la comunicación, repartir mejor la carga de los cuidados o encontrar la manera de hablar sobre la enfermedad con los hijos.
La terapia puede ser útil tanto si el familiar necesita apoyo para afrontar lo que está viviendo como si la situación está empezando a afectar a la relación familiar.
La primera sesión dura 45 minutos. Es un primer espacio para conocer tu situación, saber en qué momento del proceso te encuentras y entender qué es lo que más te preocupa ahora mismo.
A partir de ahí, establecemos unos objetivos y planteamos una frecuencia de sesiones que tenga sentido para ti y para tu situación. No existe un número de sesiones que sirva para todo el mundo: algunas personas necesitan un acompañamiento puntual y otras prefieren mantenerlo durante más tiempo.
Los datos de la AECC muestran también esta variabilidad en el número de sesiones, que depende en buena medida del motivo de consulta y de las necesidades de cada persona.
Trabajamos principalmente con terapia cognitivo-conductual. Si lo autorizas, también podemos coordinarnos con tu oncólogo o con tu médico de cabecera para que la atención psicológica forme parte de un abordaje más completo.
Las sesiones pueden realizarse presencialmente en nuestra consulta de Vía Augusta o por videollamada. Esta segunda opción puede resultar especialmente cómoda durante semanas de tratamiento, cuando hay cansancio o cuando desplazarse hasta la consulta resulta complicado.

Psicóloga enfocada en el bienestar emocional, relaciones interpersonales y orientación profesional. Experta en trauma.
🗣️Catalán, Castellano e Inglés

Psicóloga enfocada en el bienestar integral. Psicoterapia Integradora. Psicoterapia sexual y de pareja.🗣️Catalán, Castellano e Inglés

Psicóloga General Sanitaria, Terapia Cognitivo Conductual, y TREC
🗣️Catalán y castellano
Un psicooncólogo es un psicólogo que cuenta con formación y experiencia específicas en el ámbito del cáncer. Además de trabajar con aspectos como la ansiedad, la tristeza o el estrés, conoce las diferentes etapas de la enfermedad y puede adaptar la intervención a lo que está viviendo cada paciente y su familia.
Sí. No es necesario que el paciente acuda a terapia para que un familiar o cuidador pueda pedir ayuda. Puedes consultar por tu cuenta para hablar de cómo estás viviendo la situación y aprender a manejarla mejor.
No hay un número de sesiones establecido. Depende de la situación de cada persona, del motivo de consulta y de los objetivos que se planteen. Lo habitual es valorar estas necesidades durante las primeras sesiones y revisar la evolución a lo largo del proceso.
Sí. Además de las sesiones presenciales en Sant Gervasi, ofrecemos atención psicológica por videollamada.
No es necesario esperar a encontrarse al límite para pedir ayuda. Puede ser un buen momento para consultar cuando el malestar se mantiene durante un tiempo o empieza a interferir en el sueño, las relaciones, el trabajo o las actividades del día a día.
Algunas señales que pueden indicar que necesitas apoyo son:
Lo más recomendable es no dejar que se cronifique. Una molestia que se repite de forma constante durante el entrenamiento suele ser la primera señal de una lesión en desarrollo, y cuanto antes se valore, más sencillo resulta tratarla antes de que limite por completo tu actividad.
